VISITA AL CASTRO DE ULACA
Fotos: Jesús Sancho y María Josefa Rodríguez
CASTRO DE ULACA siglo VI a. C. – siglo II a. C.
INTRODUCCIÓN: Los grandes oppida de Ulaca, La Mesa de Miranda o las Cogotas articulaban un paisaje dominado por la cultura de los vettones o los verracos hasta la irrupción de Roma en el territorio.
Los Castillejos de Sanchorreja, es otro castro que se encuentra al otro lado del Valle y en lo alto del cerro que da frente al castro de Ulaca.
En aquella época de la Edad de los Metales, en la zona, primaba el control de los recursos y las vías de paso al Valle Amblés. Los pobladores de estos sitios son los escultores de los verracos. La zona MASAV es el lugar con mayor densidad de estas esculturas documentadas en la Península Ibérica. Sin duda, parece que el entorno del Valle Amblés sería el área nuclear de la cultura de los verracos, también conocida como de los vettones.
“Centro de Interpretación de la Cultura Vettona” situado en el Torreón de los Guzmanes de la ciudad de Ávila, actual sede de la Diputación Provincial de Ávila.
Saliendo a las 9:30 horas de la Plaza del Riñón, estábamos deseando disfrutar del día de excursión. Éramos pocos socios ya que se cambió la fecha prevista para el 3 de octubre por previsión de lluvias y para la propuesta del 24 solo podíamos 3 socios y 1 acompañante. Menos mal acertamos con el tiempo que fue magnífico durante toda la jornada. Nos esperaba Miguel, nuestro conductor del taxi, para
Miguel, nuestro taxista de La Iglesuela, nos esperaba puntualmente y nos dirigirnos a Solosancho donde se encontraba nuestro primer objetivo: el Castro vetón de Ulaca. Allí nos esperaba nuestro guía, Juan Pablo, de Terra Levis (MASAV: Museo Abierto de las Sierras de Ávila y el Vallé Amblés).
Llegados al castro y tras las presentaciones, Juan Pablo nos hizo una primera toma de contacto con la ubicación del castro en el Cerro del Castillo (1508 m) en las estribaciones de la Sierra de La Panamera, el entorno y la importancia del castro, junto con otros, para el control del paso por el Valle de Amblés y los pasos de montaña, además de introducirnos en el ambiente de la cultura vetona y sus costumbres y tradiciones. Nos contó sobre algunos dichos conocidos como “tener un desliz” y “tira el tejo” que aún se usan hoy en día y lo que significaban entonces, y sobre las piedras sagradas. La superficie del castro es de unas 60 ha.
Emprendimos la subida al castro, subida no fácil ya que, aunque está marcada con señalizaciones, el suelo no está preparado, pero con cuidado y las ganas que teníamos lo superamos como jabatos. Durante el trayecto nos fue explicando la flora del entorno y que vale para las investigaciones ya que con el análisis del polen que se encuentra en el subsuelo se extrae una rica información. Nos acompañaban en el ascenso el ganado vacuno que se encuentra dentro del recinto observándonos tranquilamente.
Murallas: Llegando casi a la cumbre pudimos divisar el primer muro defensivo construido con piedras graníticas de la zona y que daba paso al primer recinto amurallado y más adelante el segundo muro defensivo y la zona habitada principal del castro. Tiene una longitud de unos 3 Km.
Altar de sacrificios: Dentro del segundo recinto se encuentras los restos más importantes, entre ellos el Altar de Sacrificios, excavado en la propia roca granítica y que presenta dos escaleras y varias pozas conectadas entre sí. Los sacrificios podrían ser de animales y quizá humanos. Estaba integrado, parece ser, en un recinto que funcionaría como un observatorio en parte astronómico ya que se encuentran en una de las paredes, marcas en la roca que podría tener relación con la situación del sol en determinados momentos.
Iglesia o torreón: Construído con grandes bloques de piedra, tiene forma cuadrada y desde él se domina todo el valle.
La sauna u horno: Parece ser que, apoyado y excavado en la misma roca de un canchal y rodeado de piedras procedentes del derrumbamiento de los muros, se conserva una a un nivel inferior del suelo, una entrada excavada en la misma roca, a un módulo donde podía estar el fuego y con dos bancadas a los lados y donde, quizá sobre una rejilla de metal, se colocaría recipientes para calentar el agua. Aquí se podrían hacer rituales iniciáticos de guerreros.
Risco de Sol y el Altar de Sacrificos: En un segundo plano de la cima de la montaña del castro se encuentra la cima del Risco del Sol (2.113 m) y que parece ser que en el solsticio de invierno, la sombra del risco coincidía con la escalera del Altar de Sacrificios.
Casas o viviendas: Todos los restos arqueológicos demuestran que son de planta cuadrada o rectangular, construidas con un zócalo de piedra granítica. Constan de una o varias habitaciones por las que se entraba por una abertura delimitada con jambas de piedra, algunas de ellas podrían dedicarse al almacenamiento de víveres u otros materiales. Los techos deberían ser de piornos, abundantes en aquella época, apoyados sobre un entramado de madera para conseguir la impermeabilidad necesaria.
Canteras: Ubicada dentro del recinto y cerca de las casas aún se puede ver alguna cantera de granito de donde extraían la piedra para sus construcciones. Se pueden ver grandes bloques de granito y zonas de corte para lo cual deberían utilizar cuñas de madera y otras herramientas para perforar la piedra e introducir las cuñas. Esto nos indica una de las profesiones u oficio de sus habitantes: la de cantero.
Tras las interesantísimas explicaciones de Juan Pablo, comenzamos el descenso con la precaución suficiente para evitar riesgos. Quiero hacer mención a la “gorra” que llevaba el guía, pura obra de artesanía y que nos dejó fotografiar. Esperamos que quedara satisfecho con el grupo y desde aquí le agradecemos toda su atención y cariño con el que nos trató. Muchas gracias, Juan Pablo.
Web: Castro de Ulaca – Wikipedia, la enciclopedia libre
CASTILLO DE MANQUEOSPESE
Declarado Monumento Histórico-Artístico en 1931. El castillo es de propiedad privada y no está abierto al público.
Su origen es desconocido, pero ya se le menciona en documentos de los siglos XI y XII como centro de diversas expediciones guerreras y de reconquista contra los musulmanes. Sí está documentado su época de finalización, por Esteban Dávila, en el siglo XVI.
Es uno de los castillos denominados roqueros (apoyados en la roca), del S. XV y de estilo gótico y está completamente condicionado por el peñasco granítico sobre el que se apoya y asienta. Su planta es irregular, con doble recinto, muros de gran grosor y cubos defensivos.
Fue en 1490 cuando se reedificó la fortaleza por Pedro Dávila, señor de Villafranca y Las Navas, y fue capitán del duque de Alba. Fue partidario de la infanta Isabel frente a Juana la Beltraneja. Domina el Valle de Amblés. La reconstrucción fue finalizada por Esteban Dávila, hijo del anterior, quién lo integró de las troneras de artillería y otros elementos defensivos y arquitectónicos de la época.
Construido en la Sierra de La Panamera, en la dehesa de Gallegos, en un afloramiento granítico, la llamada fortaleza del Risco, desde el que podía controlar el Valle Amblés y los pasos de la sierra. Está orientado hacia Ávila capital.
Su construcción no está exenta de alguna leyenda de amoríos entre un caballero dellinaje Dávila y doña Guiomar, hija de un noble abulense.
El acceso se realiza desde Mironcillo, por un camino de unos 3 km, siendo necesario realizar los últimos metros a pie.
Es de propiedad particular (casa de Arribas y Rubio Davila).
Para visitar el castillo, Miguel nos llevó por el camino que sale de Mironcillo hasta donde ya el camino era intransitable para el coche. De allí, y subiendo por la pendiente alcanzamos la meta hasta la misma puerta del castillo ya un poco cansados, pero aún con ánimo para disfrutar de su exterior y admirarlo,
Web: Castillo de Manqueospese (Ávila), el castillo del Valle Amblés
Tras el descenso, emprendimos el regreso a La Adrada pero Miguel tuvo el detalle de hacer un alto en el Puerto del Pico para divisar la calzada romana que sube hasta el y que una de las integrantes del grupo no conocía. Fue todo un detalle que agradecemos y como no, agradecer también su servicio. Se unió al grupo y fue uno más para visitar el castro y el castillo. Esperamos que estuviera con nosotros tan satisfechos como grupo,así como nosotros de él, fue un compañero más. Gracias Miguel.

