Visita a la Casa Nacional de Moneda y Timbre

Crónica: Conchi Roldán Martínez

09/01/2026

Esperábamos con impaciencia este día, por un lado porque la “ASOCIACIÓN AMIGOS DE LA ADRADA” siempre organiza actividades culturales muy interesantes, y por el otro porque la comida con el grupo es muy esperada para estar juntos, felicitarnos el nuevo año y contarnos las novedades.
Entramos al museo por la calle Doctor Ezquerdo nº 36. Ya nos estaba esperando el guía voluntario, Leo, profesor jubilado, que, con gran pedagogía y claridad, nos metió de lleno en ese mundo fantástico de las monedas.
Comenzó relatando la historia del edificio y su función; no sólo se fabrican monedas, también billetes, naipes de casino, tarjetas bancarias y de comercio, títulos y todo tipo de documentos oficiales respaldados por el estado.
Leo, nuestro guía, invirtió parte del tiempo en la fabricación de las monedas y su historia: en los tiempos más primitivos se usaba el trueque, luego se usaron incluso conchas, después valía un trozo de metal al peso, a veces un trozo más elaborado y por fin la primera moneda que surgió en Grecia.
La acuñación de las monedas evolucionó desde los tiempos más primitivos hasta la perfección actual, con diferentes métodos.
Se hacía el troquelado sobre un cospel. Desde el punzón, el yunque y el martillo primitivo hasta las máquinas más sofisticadas pasando por esas otras máquinas que he fotografiado al azar. 

Los metales más utilizados fueron el bronce, la plata, el oro, el aluminio y el níquel. Luego fue pasando a distintas aleaciones.
Los elementos que componen una moneda se dividen en:

PARTES FÍSICAS
Anverso, reverso, canto y listel.

ELEMENTOS INFORMATIVOS Y ARTÍSTICOS
Campo, leyenda, exergo, ceca, gráfila y valor facial. 

Expansión de la moneda desde Grecia

Perfección artística: la moneda más bella

Después de Grecia pasamos a Roma:

Ésta asimiló todo la cultura griega pero con sus propias características y lo llevó a todo el Imperio.
Mas adelante Hispania, como provincia romana tuvo su propia ceca.

Tuvimos mala suerte – en esta ocasión- porque había algunas salas cerradas y, por ejemplo, no pudimos acceder a las monedas árabes.

Resumiendo, también pasamos por las salas de los Borbones que nos eran más familiares porque en casi todas las familias hay alguna moneda de estas que guardaron nuestros abuelos. 

A partir de ahí pasamos por las monedas de Franco y de Juan Carlos I

Luego, a la más cercana actualidad y nos introdujo en el euro y en el mundo de los billetes. Si las monedas antiguas están llenas de romanticismo para nosotros, las actuales y los billetes nos llenan de admiración por todo el reto tecnológico y de innovación constante que hay en ellos.
 

Después de agradecer efusivamente la actuación de nuestro guía, nos hicimos la foto de grupo y caminamos hasta el restaurante, sito en la calle Fernán González número 47, “Los Torreznos”. Allí comimos muy bien y, sobre todo, en la mejor compañía, porque no solo nos motiva la parte cultural de las salidas, sino el disfrutar de la amistad y la compañía de todo el grupo.

 

Conchi Roldán Martínez

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