Asociación
Amigos de la adrada
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Paseos por La Adrada
Paseos por La Adrada
A través de nuestras iniciativas y actividades, tenemos presente la importancia de conocer, valorar y preservar aquello que nos identifica. Las propuestas de encuentro y participación permiten que nuestros socios participantes descubran La Adrada desde una mirada enriquecedora, fomentando la convivencia y el cariño por nuestras raíces.
Entre nuestras actividades se encuentran esos reconfortantes paseos, tanto diurnos como nocturnos, que son mucho más que una actividad recreativa. Son una invitación a compartir, a aprender y a sentirnos parte de una comunidad que sabe apreciar su historia y disfrutar de su presente.
La Adrada, iluminada por el sol o envuelta en la magia de la noche, sigue ofreciéndonos sus mejores tesoros a quienes sabemos caminarla con los ojos abiertos y el corazón dispuesto.
Hay lugares que se descubren con los ojos y otros que se sienten con el corazón. La Adrada pertenece a estos últimos. Sus calles, sus plazas, sus rincones y sus paisajes guardan una historia que se revela de manera diferente según la hora del día, invitándonos a caminar sin prisa, a observar y, sobre todo, a disfrutar de la belleza de lo cotidiano.
Los paseos diurnos nos muestran una Adrada llena de vida. La luz del sol acaricia las fachadas, se cuela entre los árboles y dibuja sombras sobre las calles que tantas veces hemos recorrido. Cada rincón parece tener algo que contar: una anécdota de otros tiempos, el recuerdo de quienes nos precedieron o la sencilla belleza de un pueblo que conserva su identidad y sus tradiciones.
Caminar durante el día es reencontrarse con el pueblo, con sus gentes, con sus conversaciones espontáneas y con esa cercanía que convierte un paseo en una experiencia compartida. Es descubrir que, más allá de los monumentos y los paisajes, la verdadera riqueza de La Adrada reside también en su gente y en la memoria colectiva que entre todos mantenemos viva.
Pero cuando cae la noche, el escenario cambia y surge otra Adrada, más íntima, misteriosa y evocadora.
Los paseos nocturnos nos invitan a contemplar el pueblo desde una perspectiva distinta. Las luces iluminan las calles, las fachadas adquieren nuevos matices y el silencio, interrumpido apenas por nuestros pasos y las conversaciones de los acompañantes, parece envolverlo todo. La noche transforma los lugares conocidos en espacios llenos de encanto, donde la imaginación se mezcla con los recuerdos y cada esquina parece esconder una historia.
Bajo el cielo estrellado, La Adrada nos regala momentos de serenidad difíciles de encontrar en la vida cotidiana. Es entonces cuando comprendemos que pasear no consiste únicamente en desplazarse de un lugar a otro, sino en detener el tiempo, compartir emociones y fortalecer los lazos que nos unen a nuestro entorno.
CLUB DE LECTURA: EXPIACIÓN
CLUB DE LECTURA: EXPIACIÓN
La próxima reunión del Club de lectura será el día 17 de octubre para comentar la obra EXPIACIÓN de IAN MCEWAN.
Expiación (Atonement), publicada en 2001 por Ian McEwan, es una novela dividida en tres partes y un epílogo que explora el poder del arte, el peso de la culpa y la imposibilidad del perdón.
Sinopsis (IA)
La historia comienza en la Inglaterra de 1935. Briony Tallis, una niña de trece años con una imaginación desbordante y una obsesión por el orden, malinterpreta una serie de encuentros entre su hermana mayor, Cecilia, y Robbie Turner, el hijo del ama de llaves educado en Cambridge por la familia Tallis.
Tras presenciar de lejos una escena de pasión entre ambos e impulsada por sus propios prejuicios y confusión infantil, Briony acusa falsamente a Robbie de un crimen atroz cometido en la propiedad familiar esa misma noche. Su testimonio falso destruye el incipiente romance entre Cecilia y Robbie, enviando a este último a prisión.
Años después, durante la Segunda Guerra Mundial, la vida de los tres personajes ha cambiado drásticamente: Robbie es liberado para luchar en el frente francés, Cecilia rompe el vínculo con su familia para trabajar como enfermera y apoyar a Robbie, y una Briony más adulta y atormentada por el remordimiento decide renunciar a sus estudios en Universidad de Cambridge para hacerse enfermera militar. Buscando redimirse del daño irreparable que causó, Briony emprende un viaje para pedir perdón e intentar reparar sus vidas, descubriendo que la memoria, la ficción y la realidad son fronteras complejas de reconciliar.
Club de lectura: LA TÍA TULA de Miguel de Unamuno
Club de lectura: LA TÍA TULA de Miguel de Unamuno
En la reunión del Club de Lectura del sábado 19 de septiembre se comentó el libro LA TÍA TULA de MIGUEL DE UNAMUNO.
SIPNOSIS
La novela gira en torno a Gertrudis, conocida como la tía Tula, una mujer de carácter firme, profundamente religiosa y convencida de que la pureza es el eje de su vida. Tras la muerte de su hermana Rosa, Gertrudis decide asumir la crianza de sus hijos y se convierte en la figura central de la familia.
El cuñado, Ramiro, propone matrimonio a Tula, pero ella lo rechaza. En lugar de casarse, lo anima a casarse con otra mujer para seguir teniendo hijos que ella misma pueda educar. Así, Tula ejerce una maternidad absoluta, pero sin aceptar la vida conyugal ni la sexualidad. Su ideal es ser madre sin ser esposa.
A medida que pasan los años, su influencia sobre Ramiro y los niños se vuelve cada vez más fuerte. Su autoridad moral y su visión rígida del deber generan tensiones, sacrificios y silencios dentro del hogar. La novela explora cómo su afán de control y su concepto de la virtud afectan a todos los que la rodean.
En el fondo, Unamuno presenta un retrato complejo de una mujer que, movida por un ideal de pureza y maternidad, termina construyendo un mundo familiar sometido a su voluntad, revelando las contradicciones entre moral, deseo, poder y afecto.
Hasta el próximo verano: cerramos nuestras tertulias de verano
Hasta el próximo verano: cerramos nuestras tertulias de verano
El verano tiene muchas formas de disfrutarse, y una de nuestras favoritas es hacerlo alrededor de una mesa, entre amigos y con una buena conversación. ☀️
Durante los meses de julio y agosto, cada jueves a las 21:30 h, hemos vuelto a reunirnos para celebrar nuestras ya tradicionales tertulias de verano. Y este año, como no podía ser de otra manera, hemos tenido nuestro lugar de encuentro habitual: esa terraza que nos ofrece la mejor sombra para disfrutar de las noches de verano.
Semana tras semana, hemos compartido conversaciones, risas, anécdotas y, sobre todo, buenos momentos. Porque nuestras tertulias son mucho más que una cita en el calendario: son una oportunidad para encontrarnos, disfrutar de la compañía y seguir fortaleciendo esos lazos que hacen que cada encuentro sea especial.
El pasado jueves 27 celebramos la última tertulia de la temporada. Una noche con ese inevitable toque de despedida, pero también con la satisfacción de haber disfrutado juntos de otro verano lleno de buenos momentos.
Nos despedimos de nuestras tertulias de verano, pero no nos despedimos de las ganas de seguir compartiendo. 🌙
Porque nuestras actividades continúan y todavía nos quedan muchos encuentros, propuestas y momentos por vivir juntos.
Gracias a todos los que habéis hecho posible que, un verano más, cada jueves tuviera un momento especial.
Tradicional cena de verano de los socios
Tradicional cena de verano de los socios
Y, como ya es tradición, la jornada terminó de la mejor manera posible: con nuestra esperada cena de verano de los socios. Una velada llena de buen ambiente, en la que disfrutamos de una agradable cena, largas conversaciones y, sobre todo, de esos momentos compartidos que hacen que estos encuentros sean tan especiales.
La música en directo puso el broche de oro a la noche, creando un ambiente animado y festivo que nos permitió disfrutar, reír y celebrar juntos.
Una vez más, fue una ocasión para reencontrarnos, estrechar lazos y disfrutar de la compañía de quienes forman parte de esta gran familia. Gracias a todos los socios por hacer posible una noche tan especial. ¡Hasta la próxima, amigos!
Ante el incendio
Ante el incendio
Por Julio Escribano
Desterrado y develado
miro mi tierra sin tierra
y los árboles sin cielo:
negra ceniza que invade
la frontera de la muerte
con el luto del no-ser, en el color vacío.
En la rama del árbol
ha quedado prendido
el plumaje del pájaro
que abandona su tienda,
para soñar.
Las aguas han llenado de plomo sus entrañas.
¿Qué artilugio humano
o castigo divino
ha esculpido en los valles
las estatuas de sal?
Bajo el sudario
de la arena negra
late el latido secreto del bosque.
No todo es piedra,
no todo es luto en la ladera.
Una brizna de agua invisible
disuelve el mito de la sal cautiva.
El suelo herido busca la sutura
para una semilla que despierta viva.
Y el pájaro, al volver de su desvelo,
traerá en el pico
el brote del mañana:
un nuevo verde para alzar al cielo
una memoria que el milagro sana.
Publicaciones en esta web de Julio Escribano
Una tradición que sabe a verano
Una tradición que sabe a verano
Hay encuentros que, con los años, se convierten en mucho más que una cena: en tradición, amistad y recuerdos compartidos.
Así es nuestra merienda-cena del Parque de la Yedra, una cita estival que esperamos cada año con ilusión (y con algo de estrategia logística digna de campeonato).
En 18 de julio de 2026 volvimos a reunirnos en el parque. Cada persona llevó un plato para compartir, porque aquí nadie llega con las manos vacías ni se queda sin disfrutar… ni sin probar “un poquito de todo”, aunque luego digamos que estamos a dieta.
Organizamos las mesas y llenamos el espacio de comida, sabores y colores. Hubo gran variedad de platos, bebidas para todos y un delicioso pastel que puso el toque dulce final. Vamos, que si aquello no era un banquete, se le parecía bastante.
Pero lo mejor no fue la comida, sino el encuentro: conversar, reír y compartir momentos que dan sentido a la asociación (y descubrir que siempre hay alguien que trae el mejor postre sin avisar).
Hasta que llegó la hora crítica…
¡Las doce de la noche!
Y con ella, los aspersores, que parecen tener mejor puntualidad que muchos de nosotros.
En cinco minutos recogimos todo: mesas, sillas y platos. Una coreografía improvisada entre risas, carreras y algún “¡coge eso que moja!”.
Misión cumplida. (Nivel experto desbloqueado: “huida del aspersor sin bajas”).
Salimos a tiempo, satisfechos y con la alegría de haber disfrutado una vez más de nuestra tradición.
Porque esta cena no es solo una cena: es una cita que nos une y que queremos seguir manteniendo viva.
Y, por supuesto, el próximo verano volveremos.
Aunque habrá que estar atentos… !a las doce, empieza la carrera!
Club de lectura: En busca del unicornio
Club de lectura: En busca del unicornio
Nocturna romería de primavera
Nocturna romería de primavera
Por Julio Escribano
Si aquel cadáver hablara
en la negra romería
de Úbeda a Segovia
mil historias contaría
de calzados y descalzos,
de sus amigos y espías
en Ávila y en Toledo,
y entenderlas pretendían
don Quijote y su Sancho
en aquella travesía.
Dejaron la pierna en Úbeda
cortada sin maestría
y regalaron la mano
como reliquia divina
al templo de los calzados
donde terminó sus días.
No entendía don Quijote
aquello que le decían,
ni las palabras de Sancho
reprendiendo su osadía
al detener en la noche
tan singular comitiva,
iluminando un cadáver
con antorchas encendidas.
El bachiller don Alonso
algún dedo repartía
del fraile de Fontiveros
a las monjas carmelitas
que lo tenían por santo
en las tierras de Castilla.
En Segovia descansó
y aún su palabra brilla
entre los frailes descalzos,
que lo admiran y eternizan
en su sepulcro dorado
de la celestial capilla,
donde oraba doña Ana
al conocer la agonía
de su santo entre calzados
entragándoles su vida.
Poetas, Tinieblas y Viernes Santo 2026
Poetas, Tinieblas y Viernes Santo 2026
Tres poemas de Julio Escribano Hernández
la belleza o la apuntala
cual albañil o arquitecto
en la tierra castellana.
En ella cerros testigos,
cubiertos de fría escarcha,
pulsarán sonoras cuerdas
en las silenciosas arpas.
Pajarillos ateridos,
cobijados en las ramas
de los árboles desnudos
donde los hielos descansan.
Es Navidad en Castilla
con belleza derribada
que necesita albañiles
para apuntalar la casa,
restaurando los encantos
de las espigas doradas
cantadas por los poetas,
alarifes de alborada.
“Sobre mí siembro noche”, dijo el poeta
y la elegía brotó en su alma…
Habló de Venus, de amores
y redobles de campana,
huérfana de clamores,
con sentires en vértices de lágrima,
que apagan la luz en los ojos
sin esperar nacimientos
ni la alegría del beso,
lazarillo que ignora la pena.
Viernes santo del silencio
derramado en las palabras,
que guardan siete mensajes
en cruces que se levantan.
Nos descubren el perdón
y la más grata esperanza
con soledad de una madre
en la vida arrebatada.
También con ansia de sed
ante un salmo de alabanza,
recuerdo de amor y luz
a Dios-padre confiada…
Todo consumado está:
la cruz vacía se alza,
se meditan las promesas
en el silencio del alma.
Club de lectura: EL MUNDO de Juan José Millás, y el primer capítulo de El Quijote
Club de lectura: EL MUNDO de Juan José Millás, y el primer capítulo de El Quijote
“El mundo es una novela autobiográfica en la que Juan José Millás reconstruye su infancia y adolescencia desde una mirada adulta, mezclando recuerdo, ficción y reflexión. Todo arranca cuando recibe el encargo de escribir un reportaje sobre sí mismo; al intentar seguirse y observar sus propios hábitos, un recuerdo irrumpe con fuerza: el taller de aparatos de electromedicina de su padre. Ese espacio —y la imagen del bisturí eléctrico que cauteriza mientras corta— se convierte en una metáfora central: la escritura como herramienta capaz de abrir heridas y sanarlas al mismo tiempo”.
Lecturalia
Paseos matinales
Paseos matinales
Imágenes: Jesús Sancho
Las salidas comienzan a las 8:00 de la mañana, con punto de encuentro en la Plaza del Riñón.
A lo largo de los años se han organizado recorridos por distintos enclaves de interés, siempre con el objetivo de fomentar el contacto con la naturaleza, la actividad física y la convivencia entre los participantes.
En los últimos días, el grupo ha realizado una ruta por lugares tan emblemáticos como El Charco de la Hoya, Curvas Repentinas y la Presa de La Colmenilla. Una jornada enriquecedora que permitió a los participantes disfrutar del paisaje, conocer mejor nuestro patrimonio natural y compartir una agradable mañana al aire libre.
En esta ocasión, queremos agradecer especialmente a nuestro nuevo socio, Jesús, que de forma desinteresada comparte sus conocimientos y nos ayuda a conocer mejor algunos de los parajes más singulares de nuestro entorno.
Como colofón a la jornada, y siguiendo una costumbre que también forma parte del espíritu del grupo, los participantes hicimos una parada en la terraza de un establecimiento del pueblo para reponer fuerzas, comentar las experiencias de la ruta y disfrutar de un agradable momento de convivencia.
Desde la Asociación Amigos de La Adrada animamos a todos los socios y vecinos interesados a participar en esta actividad, que sigue creciendo gracias al entusiasmo y la implicación de quienes la hacen posible.













